DIVERSIDAD REGIONAL LATINOAMERICANA EN LA TERMINOLOGIA DEL ANALISIS LITICO EN ARQUEOLOGIA

(Trabajo presentado en el V Simposio de la Red Iberoamericana de Terminología (RITerm). México, noviembre 3-8, 1996)

Giovanna M. Winchkler

 

Introducción

Hacia mediados de 1995 envié a una cantidad de universidades, museos, fundaciones e instituciones diversas de Latinoamérica relacionadas con la investigación, enseñanza y/o práctica de la arqueología, varias circulares en las que les informaba acerca de mi proyecto de realizar un diccionario de arqueología -análisis lítico-, cuyas características principales fuesen: el ser de uso y el abarcar la posible diversidad de tal uso en el ámbito de latinoamérica. Al llamarlo, aquí, "de uso", quiero decir que no parto de un modelo de lo que es cada término vinculado con esta ciencia, sino que construyo ese modelo en función de lo que se dice concretamente en esos textos, analizados para ello mediante las operaciones de una metodología adecuada.

Esta investigación, que realizo en cuanto arqueóloga y que inicié con mi trabajo de tesis (Winchkler: 1994a), acude a la lingüística y la terminología para una adecuada y correcta elaboración de su objetivo. En el momento actual no puede pensarse una disciplina aislada; los estudios sobre el lenguaje han mostrado cada vez más lo imprescindible de sus aportes en cuanto se pretende trabajar con rigor la terminología propia de cada disciplina. En este sentido, la propuesta es que los estudios sobre terminología arqueológica recuperen en cuanto sea posible los aportes de la terminología. Correlativamente, es indudable que los problemas que plantea la especificidad de lo arqueológico son también propuestas teóricas que habrán de interesarle a la terminología, de modo que complete los distintos aspectos de su perspectiva.

La respuesta a esas circulares fue amplia y una cantidad de textos han ido incorporándose al corpus. El ejemplo que presentaré aquí ("borde") se reconduce a algunos de ellos, los que, con algunas excepciones, son trabajos sistemáticos, sistemáticos, orientados hacia la descripción de los artefactos (término utilizado aqui en un sentido muy general, cuya especificación aparece en el diccionario) líticos, guiados en algún caso, explícitamente, por la preocupación por el lenguaje y la definición de los términos que su autor usará en ellos. Son las obras más citadas en las bibliografías, en relación con la aplicación de los términos a la descripción de las piezas. En algún caso, al no disponer de textos sistemáticos, he incluido textos de carácter general. Los trabajos recopilados proceden de las siguientes instituciones:

-Argentina: CADIC (Centro Austral de Investigaciones Científicas), Universidad de Buenos Aires, Universidad Nacional de Córdoba, Museo Etnográfico Municipal "Dámaso Arce", Olavarría.
-Chile: Museo Nacional de Historia Natural, XII Congreso Nacional de Arqueología Chilena (Temuco, 1991)
-Colombia: Museo Arqueológico de Tunja, Boyacá; Fundación de Investigaciones Arqueológicas Nacionales y Banco de la República; Instituto Colombiano de Antropología y Oleoducto de Colombia, S.A., Universidad de los Andes, Fundación Erigaie y Universidad Nacional.
-Cuba: Academia de Ciencias
-México: Instituto Nacional de Antropología e Historia
-Venezuela: Museo Arqueológico de Quíbor, Estado Lara; Universidad de los Andes, Mérida; Universidad Central de Venezuela

Las clases de textos arqueológicos existentes y sus diferencias según los países y los objetivos que han guiado a sus autores, por un lado y, por el otro, el método que he ido ajustando para poder realizar este diccionario, son aspectos a los que me referiré a continuación. Y luego, al término BORDE, en función de sus componentes conceptuales. He preparado un esquema, que recorta meramente lo que dicen los textos estudiados sobre "borde", dejando de lado otros niveles y relaciones que no es cuestión de tratar aquí.

Selección del corpus y su tratamiento según las clases de textos

Me interesa hacer explícitos dos ejes que inciden en la selección de los segmentos a analizar y en la clase de tratamiento que sea más adecuado según los casos: por un lado, el desarrollo interno de cada texto y por el otro lado, las diferencias que puedan presentar los distintos textos entre sí. En el primer aspecto, y de una manera muy general, puede presentarse cada texto como conteniendo tres partes, una de introducción o la explicitación de los marcos teóricos del autor (en la que puede referirse a otros aspectos como la geomorfología de la región que estudia, las excavaciones realizadas en el sitio, los estudios de la cerámica, aspectos ecológicos, etnográficos, etnohistóricos, etc.), una metodológica, en que presenta sus normas, criterios, descripciones concretas o, si los hay, sus aportes a la terminología, y una de síntesis en la que aplica esos criterios para construir su sistema tipológico, sea tecnológico, morfológico o funcional o en la que desarrolla sus conclusiones acerca de los modos de vida prehistóricos. Para el diccionario, he tomado la parte en que se desarrollan las normas, criterios, descripciones o terminologías específicamente relacionadas con el análisis lítico, dejando de lado los otros aspectos, cuya utilidad puede ser para otro tipo de trabajo (ya sea acerca de las concepciones teóricas, de los desarrollos tipológicos o de las reconstrucciones históricas).

En el segundo aspecto y desde un punto de vista analítico, los textos del corpus pueden diferenciarse según predominen en ellos clasificaciones, definiciones o descripciones de objetos. Hay partes de cualquiera de ellos, que se orientan a la construcción de los objetos (se describen las características de determinada clase de objetos) y hay partes que se dedican a la construcción de los conceptos (se definen términos).

Por clasificaciones, entiendo aquí la presentación ordenada de los términos que designan las cualidades o propiedades de un elemento (por ejemplo, la base de las puntas de proyectil tiene una forma recta, cóncava (atenuada o profunda), puntiforme), o las partes en que se lo representa (por ejemplo, la punta de proyectil se compone de ápice, limbo, aletas y pedúnculo; el pedúnculo, de bordes y base, etc.). Los términos así clasificados no siempre se definen y entonces el diccionario los pone en la relación lógica en que aparecen clasificados en el texto del corpus (horizontalmente entre sí y verticalmente con otros términos, en los que cada uno está incluído o a los que cada uno incluye). A veces los términos no definidos de estos segmentos clasificatorios se ilustran mediante dibujos más o menos esquemáticos; no voy a desarrollar aquí la relación entre términos y dibujos, que he comenzado a estudiar en otra parte (Winchkler: 1994b) y que es muy diversa y rica.

Las definiciones pueden aparecer en diversos lugares de cualquiera de los textos (en todos los trabajos del corpus aparece alguna definición), pero especialmente en aquellos textos específicamente orientados a definir (en todos los cuales hay, además, algunas observaciones no definicionales).

Las descripciones de objetos concretos, que aparecen también en relación con las clasificaciones, suelen ser ejemplos que propone el autor para reforzar alguna propuesta de denominación o bien, los presenta como sus datos para elaborar algún criterio de descripción determinado. Pero es en los trabajos de carácter general, donde abundan las descripciones de los objetos que el autor extrajo del sitio, descripciones sobre las cuales basará sus inferencias para reconstruir comportamientos o formas de vida pasados. Aquí es donde se aplican a los objetos, los conceptos construidos en los "trabajos sistemáticos" o "clasificaciones" a través de las designaciones o terminología que proponen y las definiciones explícitas o implícitas que posibilitan. Los que llamo "trabajos de carácter general", son aquellos que constituyen el resultado del estudio de un sitio o de una región, o bien el de una problemática determinada. No proponen criterios descriptivos, sino que aplican los disponibles (pudiendo haber en ellos algún aporte puntual).

Los que estoy llamando "trabajos sistemáticos" son aquellos que se han realizado a partir del estudio de conjuntos de artefactos pertenecientes al sitio o sitios estudiados por el autor, con el objetivo explícito de elaborar a partir de sus descripciones, normas o criterios adecuados para describir otras piezas o conjuntos de piezas. De manera que sus clasificaciones, tipológicas o tecnológicas, se basan en su experiencia en la descripción de sus conjuntos de materiales. Por lo cual pueden contener también observaciones muy particularizadoras (por ejemplo "este cuchillo tiene el borde agudo" o "los bordes de la lámina descripta son paralelos"; casos en los que el diccionario registra que la relación entre "cuchillo" y "borde agudo" es una posibilidad, al igual que lo es "bordes paralelos" respecto de "borde de las láminas").

Más que hablar de tipos de textos, entonces, puede hablarse del predominio en ellos, de las clasificaciones, de las definiciones, de segmentos discursivos más o menos extensos, con descripciones de objetos, o del desarrollo de criterios.

Aunque a los textos vinculados con los criterios para realizar el análisis lítico estudiados hasta aquí puedan agregarse algunos desarrollos sistemáticos muy recientes, este corpus incluye la mayoría de los escritos habitualmente citados en las bibliografías latinoamericanas. Por su restringida cantidad y su relativa similitud, en función de lo que venía diciendo respecto de las características clasificatorias, definicionales o descriptivas de objetos concretos, no puede hablarse aún de regularidades o diferencias regionales en ese aspecto.

Ahora bien, si un mismo término puede aparecer en estas tres clases de texto, el término, por supuesto, está sometido a distintas relaciones sintácticas, que en definitiva le dan matices de sentido diferentes. Van construyendo aspectos conceptuales diferentes. Mostrar las clases de textos con los que se maneja la arqueología para realizar los análisis líticos, es de alguna manera, referirse a las dificultades que el analista encuentra para construir el concepto resultante. Para darle sintaxis a estas formas de presentarse los términos, es necesario reconstruir las relaciones con expresiones como "puede ser", "se divide en", "abarca", "es parte de", etc. Será necesario darle coherencia a términos que han sido usados en distintas relaciones sintácticas (definidos en un texto, usados en clasificaciones en otro, o aún, en descripciones diversas de los objetos de la realidad empírica, etc.).

A estas dificultades hay que añadirles las variaciones dialectales del castellano que puedan existir. Todas ellas fundamentan la necesidad de elaborar el diccionario correspondiente. Al menos en el campo del análisis lítico, se hace evidente la particular vinculación de los términos al uso que le da el arqueólogo. Esto justifica también que acuda en la construcción del diccionario a criterios y operaciones procedentes del análisis del discurso.

La metodología

Como procedimiento práctico, he optado por scanear las partes seleccionadas de los textos (los criterios, normas, descripciones, terminologías, vocabularios, glosarios, etc.) para tenerlos disponibles en el procesador de texto y su posible transferencia a una base de datos.

La primera operación analítica que realizo es la de normalización, que consiste en las recuperaciones anafóricas y catafóricas correspondientes a la utilización de pronombres, sujetos implícitos, elisiones, etc., que haya hecho el autor en el texto correspondiente. Tras esto, el texto está en condiciones de poder proceder a la segunda operación, la de segmentación. Consiste en identificar una estructura sintáctica mínima, una proforma, constituida por FN+FV (FV=V+FN) y sus respectivos modalizadores, si los hubiera. El hecho de haber identificado esa estructura sintáctica mínima permite visualizar cada unidad segmentada como distribuida en 3 columnas, de tal manera que el contenido de cada columna tiene un sentido que le confiere el rol sintáctico que está cumpliendo.

De las proformas extraigo luego los enunciados que contienen el término que voy a estudiar. El criterio es gramatical, en la medida en que valora al enunciado básico según el lugar que ocupa en una proforma dada, y es conceptual, en la medida en que aporta una unidad de información arqueológicamente simple (aunque no lo sea sintácticamente, como por ejemplo, dos elementos en alguna relación).

Si el término en estudio se encuentra en la primera columna de la proforma, entonces es aquello de lo que se habla, por lo tanto cada una de las otras columnas van a ir aportando información acerca de él. Si está en la segunda columna, que corresponde al verbo de la FV o al modalizador del verbo de la FV, va a tener una función adverbial en cuanto transformación de la acción que vincula otros nombres totalmente diferentes a él mismo. Y si está en la tercera columna, aparecerá como aquello que se utiliza para informar, a través de determinada acción representada por el verbo, sobre otro nombre que está en la primera columna. Cada enunciado básico se construye con la extensión que le corresponda. Sobre los enunciados básicos realizo las operaciones de búsqueda y de síntesis que permitan llegar a las definiciones y listados de asociaciones del diccionario.

Cada enunciado y cada proforma tienen números identificatorios que en su secuencia informan acerca de: autor, libro, unidad de segmentación, número de columna, etc., identificaciones que permitan recuperar de dónde procede.

Los enunciados se ingresan a una base de datos, en la cual realizo las búsquedas que me permiten organizar en redes los componentes del término en estudio y obtener los listados en que tales componentes estén desplegados. Estos listados van a mostrar la distribución de enunciados semejantes en la totalidad de los textos (coincidencias entre enunciados correspondientes a distintos textos o a partes distintas de un mismo texto, por ejemplo) y las discrepancias o contradicciones. A partir de la puesta en relación de estos enunciados, identifico los ejes conceptuales y realizo la síntesis que permite llegar a una definición.

Por la brevedad de esta presentación, omito los números en los ejemplos, sumamente parciales, que muestro a continuación.

EJEMPLO 1:  Los bordes son un elemento del/la:

ACUMINACION
ARTEFACTO
INSTRUMENTO (CORTANTE O NO; SOBRE LASCA O NO)
BASE DEL LIMBO
CEPILLO
CICATRIZ DEL GOLPE DE BURIL
CUCHILLO
CHOPPER
DERIVADO DE NUCLEO
FORMA-BASE
HERRAMIENTA
HOJA
LASCA
LAMINA
LITO
MUESCA
NAVAJA PRISMATICA
NODULO TABULAR
NUCLEO
PEDUNCULO
PERFORADOR
PIEZA
PREFORMA
PUNTA DE PROYECTIL O DE LANZA
RAEDERA
RASPADOR
YUNQUE

EJEMPLO 2: Estructura de los conceptos construidos:

1. RELACIONES:

-modos de relacionarse:
        -los elementos sobre el borde:
                -entre sí
                -con otros elementos de la pieza 
        -los bordes:
                -entre sí
-espacialidad de las relaciones:
        -de otros elementos respecto de los bordes
        -de los bordes respecto a algún eje de la pieza
        -de los bordes respecto a la cuadrícula de sectorización
        -de los bordes respecto al observador
        -de los bordes respecto a las caras de la pieza
        -de los bordes respecto a las direcciones cardinales o del reloj
        -de los bordes entre sí respecto a la pieza
        -segmentación en lados autónomos/perimetralidad
        -borde simple o compuesto
        -parte/todo
        -funcionalidad o uso (enmangue o prensión de los bordes; contacto con el material sobre el que trabaja)

2. CONCEPTOS DIMENSIONALES:

-de otros elementos con respecto al borde
-de los bordes con respecto a la pieza
-de los bordes
-de las partes del borde

3. NORMAS VISUALES:

-en la sección longitudinal
-en la sección transversal
-sobre el frente de uso
-en norma superior
-considerado en detalle
-desde alguna de las caras
-desde la base

4. CONFORMACION (en general, expresada en los textos como participios en función de adjetivo o como verbos sustantivados)

5. CARACTERISTICAS DE LA FORMA

6. TRANSFORMACIONES

-discretas
-no discretas

7. OPOSICIONES

 

 

Bibliografía de referencia:

Cabré, M. T. (1993) La terminología. Teoría, metodología, aplicaciones. Barcelona: Editorial Antártida/Empúries.

Gardin, J.-C. (1991) Le calcul et la raison. Essais sur la formalisation du discours savant. Paris: Ecole des Hautes Etudes en Sciences Sociales.

Magariños de Morentin, J. A. (1996) Los fundamentos lógicos de la semiótica y su práctica. Buenos Aires: Edicial.

Weissenhofer, P. (1995) Conceptology in terminology theory, semantics and word formation. Wien: Termnet, International Network for Terminology (IITF series; 6).

Winchkler, G. M. (1994a) "Terminología descriptiva aplicada al análisis de conjuntos líticos y recuperación de las estructuras cognitivas". UBA: Facultad de Filosofía y Letras; Tesis de doctorado, inédita.

                          (1994b) "The triple semiosis of the representation of archaeological lithic objects". Vº Congreso de la International Association for Semiotic Studies. University of California, Berkeley, 12-18 junio, en prensa.

 

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